Un tiroteo deja coches y una vivienda con impactos de bala

Es el segundo tiroteo en el mismo lugar esta semana, en la zona sur de Ávila

Despliegue policial en la zona. (Foto: Efe).

La zona sur de Ávila ha vivido hoy un nuevo tiroteo, el segundo en una semana después del ocurrido el pasado martes, que se ha saldado sin heridos ni detenidos hasta el momento, aunque la Policía Judicial analiza los casquillos de las balas que han impactado en cuatro vehículos y una vivienda del lugar.

Según ha explicado a Efe la subdelegada del Gobierno, María Ángeles Ortega, se trata del segundo tiroteo que se produce en el mismo lugar, después del que tuvo lugar en la noche del pasado martes, sin que en aquel momento se produjeran tampoco desgracias personales.

Ortega ha señalado que ambos tiroteos se han producido en el entorno de la calle Rafael Abella, como consecuencia de “una reyerta entre dos familias de etnia gitana” debido a un posible “ajuste de cuentas” cuyo origen se desconoce.

Los hechos se han producido a mediodía, cuando según han confirmado a Efe varios vecinos del barrio se han escuchado, al menos, media docena de disparos “muy seguidos” y han comenzado las carreras por el barrio.

Según la subdelegada del Gobierno, por el momento no ha habido detenciones y no se han producido heridos, aunque en la pared de una de las casas más próximas se observa un impacto de bala, al igual que en otros cuatro coches estacionados en la zona.

En uno de ellos, según han relatado testigos presenciales, viajaba una asistente social que trabaja precisamente en las instalaciones cuyas paredes también han recibido el impacto de una de las balas.

La subdelegada del Gobierno ha confirmado que los casquillos están siendo analizados por la Policía Judicial con el objetivo de poder determinar los posibles responsables de los hechos.

María Ángeles Ortega también ha explicado que desde que el pasado martes se produjeron unos hechos similares, la vigilancia en esta zona próxima a la Residencia José Luis López Aranguren y a tres centros escolares se había incrementado.

En este sentido, vecinos del barrio han señalado que los hechos de hoy se han producido después de que los patriarcas gitanos que se han trasladado al barrio para hacer una labor de mediación, se han ido.

En ese momento se ha producido un clima “de miedo”, tal y como han comentado testigos presenciales que no han querido identificarse y que han descrito el clima de tensión vivido durante un tiempo que no han sabido calcular, pero que ha podido durar algo más de una hora.

Varias de las familias que viven en las proximidades de las calles Rafael Abella y Teniente Muño Castellanos se han encerrado en sus casas y no han querido salir durante buena parte de la mañana.

Las mismas fuentes han indicado que en una de las casas de las familias implicadas se han refugiado más de cincuenta personas a las que la Policía ha hecho salir y ha cacheado por si portaban armas, al mismo tiempo que les han requisado algunas armas.

Se da la circunstancia que en esa misma zona se produjeron graves incidentes en mayo de 1999, cuando un tiroteo se saldó con seis heridos, dos detenidos y el destierro temporal de decenas de personas, antes de que en enero en 2006 se produjeran nuevos incidentes en la zona, aunque sin heridos.

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